duran arquitectos + asociados

sustentabilidad+urbana+resiliencia

Sobre Tres Falsas Dicotomías I

| 0 comments

Natural frente a Artificial

¿Podemos afirmar que es posible seguir desarrollando un mundo
intensa y extensamente artificial, pero que a la vez sea compatible con la naturaleza y capaz de reintegrarse en ella?

Todo depende de cómo sea definida la artificialidad y, sobre todo, de cómo se defina su relación con lo natural. Coloquialmente, entendemos que lo artificial es todo aquello realizado por las manos del hombre que forma parte de su tendencia innata a hacer cosas y a transformar su entorno. Si en un principio el hombre empezó a pulir piedras para convertirlas en utensilios de corte, esto no se alejaba mucho del hecho de que un chimpancé emplease una piedra cualquiera para partir un fruto seco . Pero, a medida que hemos ido avanzando tecnológicamente y nos hemos
ido  ido alejando de la naturaleza hemos creando realidades cada
vez más reconociblemente humanas y menos reconociblemente naturales. Así,  producimos todo tipo de de materiales, productos, imágenes, informaciones, edificios y entornos, que percibimos como propios de la identidad humana y en los que nuestros orígenes biológicos parecen estar ausentes, pero dado que tampoco podemos renunciar por completo a las referencias naturales, hemos aprendido a sustituir (artificializar) muchas de sus caracteristicas inherentes, imitándolas; aparece, en consecuencia, una noción negativa de lo artificial, con lo que las cosas artificialers se convierten en portadoras de unas cualidades falsas o fingidas, sucedáneas de la calidad verdadera que se encontraría en lo humano.

En el extremo opuesto, aparece una noción natural en la que éste se convierte en una categoría absoluta de la que tanto lo que el hombre hace como él mismo quedarían supuestamente extirpados, y en la que no cabría ningún tipo de artifício, como si se tratase de dos realidades irreconciliables.

Está claro que la pretendida especificidad de ámbos términos se basa en el antagonismo mutuo, y esto refleja hasta que punto nos hallamos lejos de la naturaleza y de nuestros propios orígenes biológicos. En consecuencia con lo anterior, toda reflexión sobre una nueva relación entre hombre y naturaleza implica buscar nuevas interpretaciones de estos concepctos, lo cual nos lleva a la pregunta siguiente: ¿sería posible una redefinición tal que permitiese eludir el antagonismo quese desprende entre lo natural y o artificial? Manzini nos propone un camino muy interesante y revelador: si definimos lo natural en tanto que pertenciente a la naturaleza o ala esencia de las cosas, y lo artificial como cualquier cosa realizada con habilidad o ingenio, entonces la anterior disociación queda resuelta. Por un lado, la tecnología se convierte en un componente inherente al hombre, de modo que, para él, producir lo artificial es una actividad totalmente natural; por otro lado podemos observar que no sólo el ser humano exhibe capacidades tecnológicas, ya que existen muchos otros seres vivos que la comparten¿ acaso no son soluciones ingeniosas e instrumentales una telaraña tejida por una araña, un nido construído por un pájaro o una presa edificada por un castor? ¿Acaso la naturaleza en su conjunto no muestra un ingenio inusitado representado tanto por los seres vivos en sí mismos como por los procesos biológicos que sustentan el fenómeno de la vida?

Es muy importante comprender este nuevo significado terminológico, porque de él se desprenden todo tipo de implicaciones que iremos tratando a lo largo del texto y que fomentarán una reinterpretación de lo tecnológico en tanto que natural y de lo natural en tanto tecnológico. Desde este punto de vista, puede hablarse de tecnologías más respetuosas o más agresivas con la naturaleza o con el hombre mismo, pero de lo que no tiene sentido hablar, es de si se trata de una dimensión de la que se puede o no prescindir. En coherencia con lo anterior, para referirnos al sistema representado por el hombre  Es y lo que el hombre Hace en un contexto y momento histórico preciso, caracterizado por unos determinados ingredientes físicos (modelo económico y productivo, recursos materiales y energéticos, recursos tecnológicos, estructura urbana, relación e interrelación con el contexto natural) y metafísicos (sistemas de valores y de creencias, estética, símbolos, tradiciones, mitos y ritos), utilizaremos de ahora en adelante la expresión ambiente cultural en lugar de ambiente artificial.

Leave a Reply

Required fields are marked *.

*


Better Tag Cloud